Comunidad

16 de abril de 2014 | por: EADIC | 0 comentarios

Shale Gas: el gas no convencional

Hoy en día en España se están solicitando numerosas peticiones de exploración del subsuelo terrestre y marino para la búsqueda de gas no convencional o shale gas. La extracción de este gas en España daría un vuelco a su modelo energético, tanto que España podría pasar de ser un país dependiente energéticamente a convertirse en país exportador de energía. Pero, ¿en qué consiste realmente este gas no convencional? Y, ¿qué repercusiones medioambientales tiene? En la entrada de hoy nuestra colaboradora Soledad Alonso nos cuenta más sobre este tema.

El shale gas (también conocido como gas de lutita, gas esquisto o gas no convencional) es un hidrocarburo gaseoso que se encuentra alojado en formaciones rocosas de muy baja permeabilidad. Esta escasa permeabilidad impide el ascenso del gas a la superficie razón por la cual no puede ser extraído por métodos convencionales. De ahí viene su nombre de gas no convencional.

La extracción de este gas se realiza mediante un proceso denominado fraking o fractura hidráulica. Primeramente se perfora hasta 5km en vertical y posteriormente hasta 3km en horizontal. Una vez realizada la perforación se inyecta a gran presión una mezcla de agua, arena y aditivos químicos (alrededor de de un 0,5 %) con lo que se consigue ampliar las fracturas existentes en la roca favoreciendo la salida del gas al exterior. La arena evita que las fracturas se cierren una vez se detenga el bombeo. Son los aditivos químicos los que más controversia generan.

Shale gas en comparación con otros tipos de yacimientos de gas

Shale gas en comparación con otros tipos de yacimientos de gas. Fuente: Wikimedia commons

Este proceso como cualquier otro proceso de extracción de una fuente de energía no renovable conlleva problemas medioambientales. Por un lado existe la posibilidad de contaminación de acuíferos y aguas subterráneas. Asimismo el reflujo de los fluidos de fracturación puede contener metales pesados y materiales radioactivos procedentes del subsuelo. Además la extracción conlleva una ocupación de terreno (plataforma de perforación, maquinaria, procesamiento y transporte de gas…). Por otra parte, esta técnica puede incrementar los seísmos de la zona.

Debido a estas razones energéticas y medio ambientales en la sociedad de hoy en día existe una gran controversia entre defensores y detractores. En 2013 los únicos países exportadores de gas esquisto fueron EEUU, Canadá y China. Actualmente en España se han concedido permisos para explorar el subsuelo y averiguar la cantidad de shale gas existente, en ningún caso de momento para su explotación.

No os perdáis los nuevos cursos sobre Petróleo y Gas que tenemos en EADIC. Entra e infórmate sobre el curso de exploración de Shale Gas entre otros.

Comentarios

Deja tu comentario

You must be logged in to post a comment. So log in!

EADIC Blog