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24 de octubre de 2016 | por: Equipo Comunicación | 0 comentarios

¿Qué es el carsharing?

Podríamos decir que el concepto último del carsharing es antiguo, en última instancia consiste en el alquiler de vehículos pertenecientes a una empresa de alquiler de los mismos. Pero entonces, ¿Cuál es la novedad? ¿En qué consiste entonces el cambio?

Las empresas de alquiler de vehículos tradicionales orientaron su negocio al alquiler de vehículos hacia la gente que se desplazaba temporalmente de una ciudad a otra y por tanto no tenían su coche disponible y utilizaban uno alquilado. El modelo más habitual es el de alquiler por días o por semanas y las ubicaciones de estas empresas y vehículos está concentrada en los principales puntos de entrada a las mismas, estaciones de tren o aeropuertos. Las empresas de carsharing han centrado su negocio en otro tipo de cliente: la persona que vive en la ciudad y se desplaza ocasionalmente dentro de ella.

Así, estas empresas están poniendo, en las principales ciudades del mundo, un número notable de vehículos disponibles para que los usuarios registrados puedan acceder a ellos y utilizarlos para desplazarse por la ciudad, pagando solo por el uso de los mismos, como un modo de transporte más, que compite directamente con el vehículo privado, el transporte público urbano y el taxi. Estos vehículos están repartidos por la ciudad, aparcados en zonas de estacionamiento junto a los vehículos privados o en parkings públicos con los que estas empresas llegan a acuerdos globales. Son además una alternativa habitualmente ecológica, suelen utilizar vehículos de bajo consumo o eléctricos.

Tomando datos de Madrid, donde desde 2014 han empezado a proliferar, entre las distintas empresas estaríamos hablando de unos 1000 vehículos disponibles de varias compañías en la almendra central con costes por debajo de los 30 céntimos de euros por kilómetro, combustible y aparcamiento incluido.

La principal competencia del carsharing es el coche en propiedad y el taxi, ya que se presenta como una clara alternativa a ambos, ¿qué ventajas tiene? Frente al coche privado, entre otras, una de las ventajas principales es la disponibilidad de aparcamiento y el coste del mismo.

Muchas veces para acudir a una pequeña gestión, al médico, a la gestoría, a una reunión… en un desplazamiento corto al centro de la ciudad, los usuarios tardan más tiempo en encontrar ese aparcamiento que en el propio desplazamiento, lo que disuade muchas veces del uso del vehículo privado. Asimismo, ese aparcamiento a las almendras centrales conlleva habitualmente un pago horario, y en casos de no tener certeza de la duración de la gestión, la molestia de ir continuamente a prolongar el periodo. Estos vehículos se recogen cerca del punto de salida y se dejan cerca del punto de llegada, con facilidades para el aparcamiento y con el coste del mismo incluido en el servicio… con un coste de aproximadamente un 30% frente al taxi.

Es sin duda una nueva alternativa para la movilidad en las ciudades que avanza con fuerza. Estoy seguro de que en la medida en la que la disponibilidad y visibilidad aumente se convertirá en un competidor real frente a la compra de vehículos.

Autor: Julián Lara, profesor del Máster Internacional en Tráfico, Transportes y Seguridad Vial

Máster Internacional en Tráfico, Transportes y Seguridad Vial

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