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01 de septiembre de 2017 | por: Equipo Comunicación | 0 comentarios

Proyectos de energías renovables. El mix 100% de energía verde cada vez más cerca

Una región china de más de 5 millones de habitantes se abastece, durante más de una semana, únicamente con energías renovables.

Los proyectos de energías renovables cada vez se muestran más capaces de abastecer la demanda durante más tiempo. Todos conocemos las ventajas de las energías renovables, su sostenibilidad energética y en paralelo la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles, y las importantes consecuencias que tienen sobre la atmósfera y por tanto sobre la calidad de vida de las personas y la biodiversidad sobre la Tierra.

Sin embargo los proyectos de energías renovables tienen un importante hándicap, que la producción depende inexorablemente de las condiciones meteorológicas en cada instante. Por tanto llegar a conseguir un abastecimiento completo de la energía demandada por una región, o por una ciudad, es prácticamente imposible.

Habría que contar con una muy buena diversidad de tecnologías renovables para que la probabilidad de conseguirlo sea alta. Es decir, tecnologías como la solar o la eólica son los buques insignia en los proyectos de energías renovables, pero existe un cierto grado de correlación entre la energía primaria eólica y la solar, pues el Sol es el vector energético fundamental en la Tierra, y la causa primera de la que deriva la generación de la energía del viento, en una zona concreta. De esta forma al diseñar y realizar proyectos de energía renovables con energía fotovoltaica o/y eólica siempre se habla de la demanda que son capaces de cubrir (o del porcentaje de la misma).

Es frecuente oir frases como: “…en este país, la producción renovable supone el 24% del mix energético…”, lo cual quiere decir que de la energía producida, por múltiples medios, para alimentar las necesidades de un país, el 24% se realiza con renovables, mientras el otro se supone que se hace con convencionales (energías fósiles, nucleares…). Por ello, que las renovables vayan ganando presencia en el mix energético es tremendamente importante.

Pero de ahí a conseguir un abastecimiento completo, la cosa cambia, pues se necesita cubrir esos huecos de producción en los que los que no hay Sol ni tampoco viento.

Una de las posibilidades sería buscar sistemas de almacenamiento de alta capacidad, de forma que en las horas con viento o radiación, a la vez que se cubren demandas se iría acumulando parte del excedente de energía producida.

Pero, ¿qué sistemas podrían almacenar energía? Si estamos pensando en energía eléctrica por ejemplo podrían ser grandes baterías (a pesar de la pérdida de eficiencia en la transformación). Otra solución menos extendida podrían ser los volantes de inercia, que almacenarían energía cinética para luego devolverla mediante una transformación energética.

Pero quizás, el método más maduro es usar la diferencia de energía potencial que se dan en los saltos de agua, de forma que al igual que cuando se requiere producir electricidad se suelta agua de un embalse sobre las turbinas y por medio de los alternadores se genera energía eléctrica, cuando se quiere almacenar energía se bombea agua desde la zona inferior a lo alto del embalse, de nuevo, almacenando energía potencial. Ahora bien dotar una zona con estas 3 tecnologías renovables no es algo sencillo de generalizar.

Pero esto, recientemente, se ha conseguido en China, en concreto, en la provincia china de Qinghai. Efectivamente el pasado mes de junio, las necesidades  energéticas de Qinghai, de 5,2 millones de habitantes, fueron cubiertas con energía solar, eólica e hidroeléctrica.

Proyectos de energías renovables

El hito sobre todo no es alcanzar ese mix 100% renovable sino que se consiguió el abastecimiento completo de la región, con energías renovables, durante una semana, entre el 17 y el 23 de junio de 2017, lo cual alienta las prometedoras expectativas del abastecimiento completo verde en un futuro no muy lejano.

Las tecnologías renovables que se utilizaron para conseguir esta hazaña fueron energía solar, eólica e hidroeléctrica, las tres que comentamos unos párrafos antes. Posteriormente se ha conocido que esto formaba parte de un estudio-ensayo llevado a cabo por la Corporación Estatal de Red de China, diseñado para demostrar que se puede prescindir totalmente de los combustibles fósiles para producir las futuras necesidades energéticas.

El experimento fue realizado en una región ya apenas dependiente de las energías fósiles, pues en condiciones normales Qinghai, con una capacidad total instalada de 23,4 millones de kW, presenta un mix energético donde el 83,3 % proviene de energía solar, eólica e hidroeléctrica.

Durante esta semana se comprobó:

La provincia de Qinghai ya depende en gran medida de las energías renovables, tiene una capacidad total instalada de 23,4 millones de kW de los que el 83,8% provienen de energía solar, eólica e hidroeléctrica. De confirmarse, esta prueba apoyaría la idea de que una gran red eléctrica es capaz de permanecer estable sin necesidad de carbón o gas para suministrar energía.

Además, las empresas en Qinghai aseguraron no haber experimentaron fluctuaciones en el suministro durante esa semana.

A raíz de ello, la Administración Nacional de Energía de China, está planteando invertir 2,5 mil millones de yuanes (366.000 millones de dólares) en tecnologías y proyectos de energías renovables para 2020, lo que potencialmente supondría llegar a crear más de 13 millones de puestos de trabajo, y colocar a China en la vanguardia de la tecnología de energía renovable.

Adicionalmente, desde China, y en este caso pensando en la sostenibilidad medioambiental, en Liuzhou, provincia de Guangxi, se ha creado la primera ciudad bosque, con una población de unas 30.000 personas, con el fin de luchar contra la propia contaminación.

Para la fijación del CO2 se ha contado con Stefano Boeri Architetti (equipo internacional de especialistas en proyectos verdes), para diseñar la cubierta vegetal, con casi un millón de plantas de más de 100 especies y 40.000 árboles que juntos absorberán casi 10.000 toneladas de dióxido de carbono y 57 toneladas de contaminantes, además de producir aproximadamente 900 toneladas de oxígeno al año. Con ello se prevé que ayude a disminuir la temperatura promedio del aire, mejorar la calidad del aire local, crear barreras contra el ruido, generar hábitats y favorecer la biodiversidad local en la región. Se estima que el proyecto esté terminado en 2020.

Autor: José Javier Díez, profesor del Máster en Energías Renovables y Eficiencia Energética, del Curso de Eficiencia Energética en Instalaciones Industriales y del Máster en Electrónica Industrial, Automatización y Control

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