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31 de enero de 2018 | por: Equipo Comunicación | 0 comentarios

El proceso de internacionalización

El proceso de internacionalización también puede entenderse como un proceso innovador por cuanto reporta para la empresa un cambio en la estructura organizativa, en  los objetivos estratégicos, en el programa de marketing y, eventualmente, en sus condiciones previas de producción. En muchos aspectos, incrementar el compromiso internacional implica para la empresa asumir una decisión innovadora, de modo que no es extraño que ambos procesos presenten notables similitudes. Tres son de especial relevancia:

  •   En primer lugar, en ambos casos se trata de decisiones creativas que se adoptan de  acuerdo con las condiciones que impone el mercado y con las posibilidades, siempre limitadas, de una organización que actúa en condiciones inciertas.
  •  En segundo lugar, es preciso reconocer que en ambos procesos intervienen factores que están gobernados por una secuencia manifiestamente acumulativa.
  •  Y, en tercer lugar, ambos procesos distan, tanto de seguir una ruta determinista, como de una plenamente aleatoria, a la que podría conducir el carácter incierto de las decisiones que la respaldan.

Únicamente cuando la empresa tiene claridad acerca de las ventajas a alcanzar a través de la internacionalización, puede comenzar a responder los dilemas estratégicos como son los siguientes:

  •   ¿En qué mercados entrar?
  •   ¿Con qué estrategia de mercado?
  •   ¿Con qué tipo de organización?

A qué mercado dirigirse primero, es una decisión en la que la empresa no puede dejarse llevar por la moda o por la decisión de los competidores. Tampoco basarse únicamente en el resultado del análisis de variables como tamaño del mercado, aranceles y barreras arancelarias, costos de fletes, nivel de competencia, impuestos, etc.

Las variables relevantes para la selección de países son aquellas que respondan a las ventajas competitivas que la empresa busca enfatizar u obtener.

Frente a la decisión de cómo es mejor hacerlo, si avanzando gradualmente en el proceso entrando primero en un país y posteriormente en otros, de nuevo es crucial saber qué ventaja competitiva se busca y con qué recursos cuenta la organización para tomar dicha decisión.

Si la empresa busca aprendizaje, la gradualidad es aconsejable, pero si lo que realmente busca es exportar volumen y lograr economías de escala, puede ser aconsejable la entrada simultánea en varios países para llegar rápidamente al tamaño eficiente.

 

Autora: Liliana Grande, profesora del Máster MBA en Dirección de Empresas y Gerencia de Proyectos de Ingeniería y Construcción

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