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25 de octubre de 2016 | por: Equipo Comunicación | 0 comentarios

Diseño de terminales ferroviarias, hacia la “accesostenibilidad”

La “accesostenibilidad” es,  una palabra inventada, resultado de la combinación de las dos premisas y objetivos que deben cumplir y alcanzar todos los proyectos de diseño de terminales ferroviarias:  la accesibilidad y  la sostenibilidad

Accesibilidad

El trazado elegido por una línea ferroviaria entre dos puntos, atraviesa un territorio en donde es posible otorgar accesibilidad. Evidentemente, deja sin servicio a zonas que no atraviesa o que están alejadas del trazado. Dentro de las zonas atravesadas en donde es posible otorgar accesibilidad, ésta se confiere en función de si hay terminal ferroviaria o no.  Si no existe terminal, no se confiere accesibilidad a esa zona aunque esté atravesada por la línea. Si hay terminal ferroviaria, la accesibilidad que se otorgue vendrá directamente condicionada por la ubicación de la misma.

La ubicación de las terminales ferroviarias y sus características son esenciales para valorar y determinar el grado de accesibilidad y las zonas del territorio que se beneficiarán de dicha accesibilidad. La localización de la terminal es especialmente importante en el transporte de viajeros y con respecto a las ciudades. Cuando se afirma que hay que aumentar la accesibilidad y se propone sacar las terminales ferroviarias de las zonas urbanas para instalarlas en la periferia, estamos asistiendo a una paradoja, ya que lo que se está consiguiendo es disminuir la accesibilidad. Las nuevas terminales ferroviarias de las líneas de alta velocidad han vuelto a poner de actualidad este tema.

La complementariedad entre los servicios de modos distintos de transporte, puede ser un enfoque para proporcionar movilidad adecuada a determinadas áreas, y mitigar la pérdida de accesibilidad como consecuencia de una ubicación excéntrica de la terminal ferroviaria. Sin embargo, la posible complementariedad entre los modos de transporte no justifica una mala ubicación de la terminal y la pérdida de accesibilidad que esto conlleva. No obstante, contribuye a mitigar su efecto más negativo como es la deslocalización. En cualquier caso, incrementa los costes de desplazamiento y obliga a un transbordo entre modos de transporte, cuyos horarios no siempre están sincronizados.

En definitiva, ante una mala ubicación de la terminal ferroviaria, si además ésta carece de medios de transporte complementarios que la conecten, se condena a la terminal a una infrautilización y a dar un mal servicio.

A modo de ejemplo, para constatar la importancia del factor accesibilidad, podemos comentar la situación de Guadalajara en la línea de alta velocidad Madrid – Barcelona. La estación de Guadalajara – Yebes (terminal de alta velocidad) está a más de 8 km del centro urbano de Guadalajara. Pero Guadalajara dispone de una estación céntrica perteneciente a la red de ancho ibérico. La oferta de servicios con Madrid es de 59 trenes en ancho ibérico y de 9 trenes en alta velocidad. El tiempo de viaje es de 40/55 minutos en red convencional y de 25 en red de alta velocidad. Por su parte, el precio es bastante más elevado para el servicio de alta velocidad que para el servicio convencional. Lo anterior unido al factor accesibilidad genera una movilidad de 7.000 viajeros al año para la estación de Guadalajara – Yebes y de más de 2.400.000 viajeros para la estación convencional de Guadalajara.

Por lo visto hasta ahora, se puede concluir que la accesibilidad es un factor determinante en el diseño de las terminales ferroviarias, hasta el punto de poder afirmar que si una terminal ferroviaria no es accesible no cumple con su función o con la funcionalidad para la que se la diseñó.

La accesibilidad se puede definir como el conjunto de características con que ha de contar un entorno, producto o servicio para ser utilizable en condiciones de confort, seguridad e igualdad por todas las personas con independencia de su condición física, psíquica o sensorial. Históricamente, el término “accesibilidad”, está vinculado a la posibilidad de acceso de las personas con distintas capacidades al entorno construido, y forma parte de las acciones favorables a la supresión de barreras (arquitectónicas, urbanísticas y del transporte).

Sostenibilidad

En la actualidad, el diseño de las terminales ferroviarias pretende alcanzar las más altas cotas de funcionalidad con la menor inversión posible y con los menores costes de explotación. En este sentido, es un objetivo prioritario el diseño y construcción de terminales ferroviarias con criterios de sostenibilidad integral y la prestación de unos servicios de calidad.

Consecuencia de lo anterior es el proyecto de ADIF “Estación Sostenible 360º”. Proyecto con el que se pretende crear e implantar un nuevo concepto de terminal ferroviaria, en el que intervienen criterios de muy diferente naturaleza: sociales, medioambientales, y económicos en todo el proceso de diseño, construcción y gestión de una terminal ferroviaria. En este proyecto las terminales ferroviarias y alrededores son concebidos como importantes “ecosistemas sociales” que definen el entorno urbano en los que usuarios y trabajadores conviven a diario.

El apellido “sostenible” supone la incorporación de criterios de sostenibilidad en la edificación: uso estratégico de recursos en la ejecución y en la explotación, aprovechar los recursos naturales sin dañar el medio ambiente, optimizar el diseño del edificio para ser más eficiente, etc. 

Y el segundo apellido, “360º”, hace referencia a todo el ciclo de vida de una terminal ferroviaria, a ir más allá de la arquitectura bioclimática y a que su aplicación beneficie a todos.

Cuenca Fernando Zóbel, es un modelo de terminal “accesostenible”. Esta terminal ferroviaria ha sido concebida como un espacio accesible, de forma que permita a las personas con discapacidad un fácil desplazamiento por su interior garantizando el acceso integral a todas las zonas de la instalación. El acceso a los andenes se efectúa por medio de la zona de embarque (situada sobre las vías), que está conectada mediante escaleras fijas, mecánicas y ascensores. Esta alternativa permite reducir el número de movimientos verticales que debe realizar el usuario y facilita la relación visual con el paisaje.

terminales ferroviarias

Estación Cuenca Fernando Zóbel

 

Diseñada siguiendo criterios de sostenibilidad, en ella se han tenido en cuenta conceptos relativos al ahorro energético y al aislamiento térmico, que contribuyen al uso racional de la energía necesaria. Cuenta con un sistema pionero basado en la energía geotérmica, que aprovecha el gradiente térmico existente bajo el terreno y que permite la climatización del edificio a través de suelo radiante integrado en el pavimento, junto con un sistema integrado de control que regula el consumo eléctrico, ajustándolo a las necesidades reales en la terminal, con luminarias que dirigen todo su flujo a las zonas a las que deben aportar luz, evitando contaminación lumínica y con iluminación regulable basada en sensores de luz más sensores térmicos de presencia.

Otros aspectos en los que se ha insistido han sido los relativos a la recuperación de aguas pluviales y de aguas grises, así como contenedores diferenciados para papel y cartón, envases y plásticos, vidrio, restos orgánicos y aceites.

El proyecto de la nueva terminal ferroviaria contempló tanto la definición del propio edificio de la terminal y los andenes, como la de un vial de acceso desde la N-320, un aparcamiento exterior y un área de estacionamiento destinada al transporte público (taxis, autobuses urbanos e interurbanos). La intermodalidad es un factor que favorece la accesibilidad.

El primer volumen del edificio principal alberga el área destinada a vestíbulo, zona de tránsito de pasajeros y zona acotada de embarque. Arquitectónicamente hablando constituye un prisma de cristal, protegido del sol mediante lamas metálicas verticales. La fachada interior, desde donde se accede a las dependencias públicas, está formada por un plano acristalado continuo, que combina paneles transparentes y opacos, todo ello según lo requerido sobre la utilización de un correcto acristalamiento para minimizar las pérdidas de calor.

terminales ferroviarias

Interior de la Estación Cuenca Fernando Zóbel

En su construcción, se utilizaron materiales no contaminantes y se cumplieron además los requisitos establecidos en el Sistema de Clasificación de Edificios Sostenibles para Nueva Construcción y Grandes Remodelaciones (LEEDNC).

Para la creación de zonas verdes en los aledaños de la terminal ferroviaria se ha empleado vegetación xerófila (plantas y asociaciones vegetales adaptadas a la vida en un medio seco) y sistema de riego eficiente. 

Con todo lo expuesto, se puede concluir que la “accesostenibilidad” pretende potenciar las terminales ferroviarias como espacios que contribuyan a incrementar la calidad de vida de los usuarios.

Autor: Jesús Javier Fernández, profesor del Máster en Logística y Transporte

Máster en Logística y Transporte

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