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31 de julio de 2018 | por: Equipo de Comunicación EADIC | 0 comentarios

Construcciones sostenibles y su imperante implementación

Las Construcciones Sostenibles se pueden definir como aquellas que, teniendo especial respeto y compromiso por los recursos naturales,  implica el uso eficiente de la energía, el agua, el suelo, y de materiales no perjudiciales; resultan más saludables y se dirigen hacia una reducción de los impactos ambientales.

La experiencia ha demostrado que no es fácil cambiar el sistema de construcción de los edificios y de gestionar su funcionamiento. Para ello, debe romperse con la rutina y los hábitos adquiridos por décadas por el actual sistema de construcción que no ha tenido en cuenta el papel finito de los recursos naturales. Esto conlleva un cambio en la mentalidad de la industria y las estrategias económicas con la finalidad de priorizar el reciclaje, reutilización y recuperación de materiales frente a la tendencia tradicional de la extracción de materias naturales, entre otros.

No obstante, su aplicación demanda el conocimiento de la dinámica de hombre con los recursos, saber qué es un impacto ambiental y cuáles son las actividades constructivas y operativas que los causan. Cómo se atienden o manejan las afectaciones; de acuerdo con la jerarquía de la mitigación, los impactos deben en primera medida; evitarse, mitigarse, corregirse y compensarse.

Resulta imperante fomentar la utilización de procesos constructivos y energéticos basados en productos y en energías renovables. Resulta evidente que con el actual ritmo de crecimiento demográfico, a pesar de la disminución en los últimos años de la tasa de crecimiento, continuamos creciendo año tras año a una velocidad que podría llegar a duplicar la población humana mundial antes de mediados del presente siglo. Una situación en que la actual utilización de los recursos naturales y del medio ambiente supone una disminución del potencial de dichos recursos para las generaciones futuras. La no aplicación de prácticas constructivas sostenibles, propicia el deterioro y degradación del ambiente, provocado por el uso irracional y desmedido de los recursos naturales.

Las edificaciones sostenibles se logran entre otras con las siguientes prácticas:

  •   Consumir mínima cantidad de energía y agua (construcción – operación).

  •   Uso de materias‐primas eco eficientes.

  •   Generar mínimo de residuos (sólidos, líquidos, y residuos de construcción y demolición).

  •   Utilizar mínimo de terreno e integrarse al ambiente natural.

  •   Concienciar al personal involucrado en el proyecto (construcción y operación) en el uso adecuado de los recursos naturales, buscando minimizar la generación de impactos ambientales.

  •   Adaptarse a las necesidades actuales y futuras de los usuarios.

  •   Proporcionar salud y bienestar a los usuarios (Márcio Araújo, 2015).  

En América Latina se reportan cifras sobre los ahorros, se tiene que una construcción verde ofrece ahorro en recursos de energía de 70% y en agua los cálculos hablan de un ahorro de 90%. De acuerdo con expertos, “no siempre una construcción que incorpora atributos de sostenibilidad tiene mayores costos que una construcción tradicional”. Lo que sucede es que la decisión de hacer una edificación sostenible debe tomarse desde el primer momento y no cuando ya se han hecho avances en la propuesta, pues, si se hace tarde, las posibilidades de aumentar los costos se incrementan, añadió la experta (Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, 2016).

 

Autora: Claudia Lorena Suárez Marmolejo, docente en el Máster en Infraestructuras Ambientalmente Sostenibles.

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