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22 de mayo de 2014 | por: EADIC | 0 comentarios

Cemento a partir de residuos cerámicos

En los últimos meses, investigadores españoles han sorprendido con un nuevo hallazgo en el campo de los materiales de la construcción. Se trata de un novedoso cemento que, de momento a escala de laboratorio, aprovecha restos de ladrillos y gres para obtener el nuevo aglomerante de construcción. Toda la información sobre el nuevo cemento a partir de residuos cerámicos nos la trae nuestra colaboradora Patricia Bueno Ayuso.

Como es sabido, los residuos de todo tipo son un problema creciente hoy en día: la sociedad produce, pero posteriormente no es capaz de gestionar adecuadamente los deshechos generados. Así mismo, estos se acumulan y contaminan, por lo que uno de los retos más importantes en la actualidad es encontrar soluciones viables en este terreno y a ello se dedican gran número de investigadores.

Es el caso de este equipo de profesionales, docentes e investigadores, pertenecientes al Departamento del Hormigón de la Universidad Politécnica de Valencia (ICITECH-UPV), de la Universidad Jaume I de Castellón (UJI), EL Imperial College de Londres y la Universidad Estadual Paulista de Sao Paulo (Brasil). 

El procedimiento es el siguiente: partiendo de residuos de los típicos ladrillos de arcilla roja cocida que se emplean en tabiques en edificación, de cerámica sanitaria (lavabos e inodoros) y de baldosas de gres porcelánico (industria muy extendida en la zona de Castellón), han logrado obtener un producto que dispone de similares cualidades que el tradicional cemento Portland pero más resistente, económico, efectivo y contaminante en su fase de producción como consecuencia de precisar un consumo menor de energía.

Cemento a partir de residuos cerámicos

Equipo de investigadores del nuevo cemento:  Mª Victoria Borrachero, Lucía Reig, Jordi Payá, Lurdes Soriano y José Monzó. Fuente: Europapress.

La investigación, cuyos resultados han sido publicados por la revista Construction and Building Materials (Construcción y materiales de edificación), abre además una nueva vía de negocio para la industria cerámica. “Se trata de un material totalmente novedoso. Su principal característica es que no contiene cemento portland, lo que lo convierte en un material más sostenible que los empleados actualmente. Está compuesto únicamente por el residuo cerámico, una sustancia química activadora y agua” explica María Victoria Borrachero, investigadora del ICITECH-UPV y docente de la Politécnica.

Los estudios iniciales se han llevado a cabo con los residuos del citado ladrillo de arcilla roja, y como sustancia activadora, el hidróxido sódico o mezclas hidróxido sódico-silicato sódico. Con respecto a las sustancias activadoras, el grupo de expertos se encuentra actualmente en la investigación de alternativas a los hidróxidos, probando incluso con cenizas de cáscara de arroz y obteniendo resultados muy positivos.  Según Borrachero, el proceso carece de complicación. En primer lugar, se tritura el ladrillo, se muele formando el polvillo correspondiente y se mezcla con la disolución activadora. Inmediatamente después, se amasa junto con el árido, y el cemento ya está preparado para ser colocado en moldes y sometido a un proceso de endurecimiento especial a alta temperatura.

Si recordamos, el cemento Portland es  un conglomerante hidráulico que cuando se mezcla con áridos, agua y fibras de acero discontinuas y discretas tiene la propiedad de conformar una masa pétrea resistente y duradera denominada hormigón. Es el más usual en la construcción y es utilizado como aglomerante para la preparación del hormigón. Como cemento hidráulico tiene la propiedad de fraguar y endurecer en presencia de agua, al reaccionar químicamente con ella para formar un material de buenas propiedades aglutinantes. Es el empleado masivamente en toda clase de obras desde 1824, y se trata a unas temperaturas excesivamente altas (entorno a 1400 grados) para obtener las características y propiedades óptimas, lo que implica un elevado gasto de combustible y fuertes emisiones contaminantes. Es por ello, que la aplicación más atractiva de esta investigación pasa por la mezcla del nuevo cemento con materiales áridos como arenas o gravas, que posteriormente son tratados por hornos de moderada temperatura (60 grados) obteniendo finalmente nuevos ladrillos y bloques de hormigón más baratos y resistentes.

Cemento a partir de residuos cerámicos

Los resultados obtenidos son muy prometedores, sin embargo, el equipo es consciente del mal momento en el que nos encontramos para el sector inmobiliario y de la construcción, motivo por el cual deberán tener paciencia a la hora de esperar que alguna empresa del sector se interese por el hallazgo.  Además,  en la zona del Mediterráneo los materiales reciclados empleados son excesivamente abundantes como consecuencia de la industria especializada en ladrillos y azulejos, por tanto la disponibilidad de los mismos no sería ningún inconveniente. 

Ahora que ya sabes un poquito más sobre el cemento a partir de residuos cerámicos., no dudes en echarle un vistazo a algunos de los cursos que te proponemos, para que puedas seguir profundizando en el tema, especializándote por ejemplo en  los prefabricados de hormigón: diseño, fabricación y aplicaciones  o en el programa CYPECAD para el cálculo de estructuras de hormigón armado.

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