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14 de octubre de 2021 | por: José Gutiérrez | 0 comentarios

Tecnologías de captura y almacenamiento de carbono como herramienta en la reducción del calentamiento global

La Captura y Almacenamiento de Carbono es una de las tecnologías más controvertidas en el panorama energético actual.

Si bien tiene firmes detractores que la etiquetan como una estafa política o un lavado de cara del sector del petróleo y gas, lo cierto es que numerosas instituciones avalan su viabilidad y necesidad, como parte fundamental en la cartera de tecnologías y medidas necesarias para lograr los objetivos climáticos y energéticos.

La mayoría de las alternativas, planteadas por Naciones Unidas, para detener el aumento de la temperatura global en 2 grados, y todas las alternativas para alcanzar, como máximo los 1,5 grados, dependen de alguna manera en la incorporación a gran escala de tecnologías para retirar el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera.

Fuente: World Resources Institute

Durante años, la comunidad científica ha minimizado la importancia de las estrategias de eliminación de CO2 más complejas. Pero en la actualidad muchas de estas tecnologías de captura, disposición y reutilización han recibido un mayor foco, como tecnologías puente, esenciales en el futuro mix energético.

En palabras de Julio Firedman, investigador principal del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia  la eliminación de CO2 ha pasado de ser un riesgo moral a ser un imperativo moral.

Hoy por hoy, la captura, el almacenamiento y la utilización del carbono, desempeñan un papel fundamental en el logro de los objetivos climáticos. En el Escenario de Tecnología Limpia (CTS) de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), se estima un almacenamiento permanentemente 107 Gt de CO2, acumulados en el período hasta 2060. Este escenario supone la necesidad de una ampliación muy significativa del almacenamiento de CO2 a partir de los niveles actuales.

Reducciones de emisiones globales de CO2 por área de tecnología y sector, RTS a CTS (fuente: https://www.iea.org/reports/the-role-of-co2-storage).

Como se puede ver en la gráfica anterior de la IEA, el CCS es una de las tecnologías críticas que pueden prevenir niveles peligrosos de calentamiento global.

Su contribución a la reducción de las emisiones de CO2 puede resultar, a corto y medio plazo, tan significativa o más, que la contribución de otras opciones bajas en carbono.

Sin embargo, la tecnología de CCS no es muy conocida, fuera del sector energético o del petróleo y Gas.

La captura y almacenamiento de carbono ya se está utilizando ampliamente en todo el planeta, pero aún no en la escala necesaria para hacer una contribución significativa a la reducción global de las emisiones de CO2.

El Scottish Carbon Capture & Storage (SCCS), mantiene activo un mapa interactivo donde se pueden consultar las diferentes instalaciones, a nivel internacional, activas de Captura y Almacenamiento de Carbono. Este grupo de investigación es el más grande del Reino Unido y está adscrito a la Universidad de Edimburgo.

Las tecnologías CCS permiten reducir las emisiones de CO₂ de diferentes sectores industriales, generados por distintos procesos (incluida la quema de combustibles fósiles para generar calor o electricidad). Esto significa que las industrias que de otro modo tendrían altas emisiones puedan continuar operando sin afectar los esfuerzos de los países para cumplir los objetivos de cambio climático.

El proceso de CCS tiene tres partes distintas: captura, transporte y almacenamiento. En algunas industrias, una corriente pura de CO₂ es un subproducto del proceso y necesita poco tratamiento adicional.

Sin embargo, en la mayoría de los procesos, el CO₂ se mezcla con otros gases cuando se emite y debe ser separado antes de la captura. Una vez capturado, limpiado y comprimido, el CO₂ se transportado e inyectado en un reservorio geológico para ser almacenado permanentemente bajo tierra.

Fuente: CCS explained. © European Union.

El valor de las diferentes tecnologías CCS deriva que son las únicas que pueden abordar, simultáneamente, los objetivos de reducción de emisiones de carbono en los principales sectores primarios, como la generación de energía, metalurgia, cemento, transporte y calefacción, que son altamente demandantes en energía, sin comprometer la eficiencia rentable de estos servicios.

Referencias:

 

Autor: Jose Campuzano, docente del Máster en Petróleo y Gas: Prospección, Transformación y Gestión de EADIC.

 

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