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25 de junio de 2012 | por: EADIC | 0 comentarios

La Invasión de los Ingenieros: La Calzada Romana

Otra semana más, el equipo de IDEYA,  presenta nuestro post para los grandes amigos de EADIC. En esta ocasión, acerca de las calzadas romanas, aprovechando la motivación del gran ejemplo del que disfrutamos en Cantabria con la Calzada romana del valle del Besaya (Calzada de los Blendios) perteneciente a la Via Legione VII Gemina Ad Portum Blendium que conectaba Pisoraca (Herrera de Pisuerga) con Portus Blendium (Suances) pasando por Juliobriga (Retortillo).

Viñeta Asterix y Obelix Calzada Romana

Esta presenta un tramo con gran estado de conservación entre…

…Pesquera y Bárcena de Pie de Concha, cuya ruta de 7 km recomiendo realizar y poder disfrutar del paisaje de hayas, avellanos, castaños y cajigas junto con la observación de los desagües transversales que aún conserva y las rodadas de los carros labradas en sus losas…

Para acabar con la referencia túristica, tengo que indicar que junto al paisaje, los ingenieros encontramos un atractivo adicional con la espectacular vista del viaducto de Montabliz y el sinuoso trazado del ferrocarril para salvar la enorme pendiente del terreno.

Las calzadas romanas fueron pensadas para uso militar, facilitando las grandes invasiones de los pueblos bárbaros, movilizando grandes efectivos con una rapidez nunca vista hasta entonces y clara es la utilidad de su uso posterior en el aspecto económico y para extender la romanización.

En su mayor expansión la red de carreteras romanas llegó a tener 120.000 km. En Hispania, las principales vías fueron la Augusta (-8 Auguste ) y la vía de la Plata (-139 Quinto Servilius Caepius),

PROCESO CONSTRUCTIVO

De forma general, la construcción de las vías era encomendada a empresas constructoras especializada, que en ocasiones contaban con la colaboración de las legiones cuando la estructura administrativa civil no estaba aún impuesta en el territorio.

Calzada romana del valle del Besaya


El proceso constructivo indicado de forma general poco diferencia una calzada romana de una carretera de nuestro tiempo:

proceso constructivo calzada romana

Como actualmente, esta construcción la avanzaban simultáneamente en varias secciones independientes, aprovechando el mayor rendimiento de sus equipos. A continuación explicaremos un poco cada una de estas partes:

La delimitación de la rutala realizaban los topógrafos (mensores romanos) utilizando la “Dioptra”, compuesta por dos limbos graduados, uno vertical y otro horizontal, que servía para el replanteo de las alineaciones de la carretera y la “Groma” que consistía en una pértiga vertical que soportaba en su extremidad superior un travesaño situado sobre un pivote permitiendo su giro horizontal, soportando en cada brazo una plomada, lo cual servía para comprobar las alineaciones y la corrección de las direcciones perpendiculares. Esta concepción inicial consideraba ya el sobreancho en las curvas para facilitar los giros de los carros o por ejemplo evitar zonas inundables.

Conocida la ruta, realizaban las labores de desbroce y deforestación del trazado de la calzada. Se eliminaba toda la tierra vegetal con esmero en la superficie de asiento de la infraestructura

Tras ello, ejecutaban los movimientos de tierras necesarios, ya sean desmontes o terraplenes para adecuar una buena explanada para la vía, “gremium”.

Para delimitar el firme de la calzada, colocaban líneas paralelas de bloques de piedra a modo de bordillo que contendrían todo el paquete de firmes. Habitualmente, las calzadas tenían en paralelo cunetas “fossa” a ambos lados  de la calzada.

El cimiento de la calzadastatumen”, lo que sería la capa base, colocaban piedras en bruto, que daba estabilidad y servía para evitar retenciones de agua.

Sobre ella, se colocaba un relleno de arena o gravas, en una o varias capas de diferentes tamaños “rudus-nucleus”, disminuyendo el tamaño conforme se iba ascendiendo hasta la el “pavimentum” capa de rodadura, la cual se ejecutaba con cantos rodados apisonados mezclados con arena, zahorra de 4-5 mm o el material similar disponible en la zona y con una ligera pendiente del centro a los bordes para permitir la caída del agua y evitar encharcamientos. En ocasiones las capas de grava compactadas eran estabilizadas con cal, dada la imposibilidad de dotar al firme de una densidad adecuada por la escasa energía de compactación que podían aplicar con los medios disponibles.

La altura total de las sucesivas capas., respecto al terreno principal sobre el que discurría la calzada, era de 2 a 4 pies romanos, variando la anchura de la zona de rodadura entre 4,5 y 8 m según la importancia de la calzada y la dificultad de los lugares que atravesara.

sección capas calzada romana

Finalizado el paquete de firmes colocaban piedras miliares, piedras cilíndricas de 2 a 4 m de altura de aproximadamente 50 cm de diámetro que eran clavadas 80 cm en el terreno e indicaban a los usuarios de la vía la distancia entre su ubicación y las ciudades próximas, los cruces de caminos…

Como actualmente, la creación de una nueva vía, llamaba a la ejecución de construcciones diversas como la “mutatio”, estación de descanso cada 10 o 15 km o “mansio”, situadas cada tres mutationes que servían de albergue a los viajantes, además de “stabulum” para los caballos, herrero y hasta un encargado de mantenimiento de los vehículos.

Aitor Lobato (IDEYA INGENIEROS)

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