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29 de agosto de 2019 | por: Comunicación EADIC | 0 comentarios

Aspectos generales de la vialidad invernal

Las actuaciones de vialidad invernal tienen por objeto mantener las carreteras situadas en zonas propensas a heladas y nevadas en buenas condiciones de circulación, seguridad y comodidad durante el período invernal, limitando al mínimo el tiempo en que, a consecuencia de dichas inclemencias, hayan de establecerse restricciones o excepcionalmente cerrarse al tráfico.

La eficacia de las actuaciones de vialidad invernal depende mucho de una planificación adecuada, de la idoneidad y suficiencia de los medios disponibles y de la formación y experiencia del personal que lo maneja, de la intervención inmediata en el momento oportuno y, por tanto, de una buena información para conocer lo mejor posible este momento.

La eficacia depende también de poder transmitir a los usuarios indicadores que les ayuden a evitar problemas al propio vehículo y a otros que circulan.

Prácticamente la mitad del territorio español se ve afectado en invierno por problemas de nieve o hielo, por lo que es necesario llevar a cabo trabajos para el mantenimiento de la vialidad invernal. En la mayoría de los sectores de conservación la campaña de vialidad invernal dura seis meses comprendidos entre el 1 de noviembre y el 30 de abril.

Las operaciones para el mantenimiento de la vialidad invernal que se realizan por los Servicios de Conservación en las carreteras a su cargo, suelen estar enmarcados dentro de los Protocolos Provinciales de Coordinación y por los Planes Operativos desarrollados para cada sector de carreteras.

 

Las estrategias para la ejecución de los trabajos encomendados a los Servicios de Conservación, se recogen en unos documentos denominados Planes Operativos, redactados para cada uno de los Sectores que conforman las carreteras, que contemplan las probables situaciones que se pueden presentar y los medios necesarios para abordar cada una de ellas, con el objetivo deseable que el número de perturbaciones al tráfico sea como máximo el asignado a cada tramo de las carreteras del sector, en función del Nivel de Servicio establecido para el mismo.

En algunos países, entre ellos España, se ha establecido el concepto NIVEL DE SERVICIO, entendiendo como tal el grado de transitabilidad y seguridad del que se intenta dotar a un tramo determinado de carretera durante el periodo invernal. Esta transitabilidad se entiende únicamente relacionada con los problemas de nieve o hielo que se puedan presentar en la carretera. El Nivel de Servicio es por tanto independiente de la climatología de la zona y se basa exclusivamente en criterios de funcionalidad.

Para cada uno de los Niveles de Servicio establecidos se fija el número máximo de perturbaciones que se pueden producir debido a problemas de nieve y hielo y la duración máxima de estas perturbaciones.

 

Por otro lado, las estrategias a seguir y sistemática de las operaciones a desarrollar en la ejecución de los trabajos para el mantenimiento de la vialidad invernal en época invernal, se definen en los denominados Planes Operativos.

Los Planes Operativos de cada sector deben recogen, al menos, la siguiente información:

  • Personal y maquinaria asignada al Sector, con indicación de los camiones quitanieves, máquinas quitanieves dinámicas, vehículos todoterreno, palas cargadoras, esparcidores de fundentes, etc…
  • Silos y depósitos existentes en el Sector y sus proximidades, indicando su capacidad de almacenaje, localización, accesos, etc…
  • Plantas de fabricación de salmuera, capacidad de producción, localización, etc…
  • Sistemas de comunicación entre las bases y vehículos, así como canales de transmisión de la información meteorológica, alteraciones al tráfico y de todo tipo. Se incluye la organización establecida para remisión de informes en tiempo real sobre perturbaciones al tráfico o cualquier otra incidencia.
  • Organización de los trabajos preventivos de extendido de fundentes, con indicación de recorridos establecidos para cada situación considerada, dotaciones a emplear, recorridos de vigilancia e inspección, calendario de ejecución de trabajos, etc…
  • Organización de los trabajos curativos de extendido de fundentes y retirada de nieves, con indicación de distribución de equipos para cada situación considerada, recorridos asignados, vías alternativas, tramos de especial conflictividad, procedimientos para el establecimiento de restricciones a la circulación de vehículos, etc…
  • Sistemas auxiliares a la gestión de los recursos de vialidad invernal del sector, como son estaciones meteorológicas, sistemas de localización por satélite (GPS), aspersores automáticos de fundentes, etc…

A partir de la información meteorológica recibida, conocido el fenómeno meteorológico previsto y la zona que pueda verse afectada, el Plan Operativo de Vialidad Invernal, debe contemplar las distintas situaciones que se pueden plantear y disponer el empleo de los medios correspondientes para la realización de los tratamientos preventivos y curativos. Para el control de las operaciones llevadas a cabo en las distintas situaciones consideradas, resulta conveniente utilizar un sistema de localización mediante GPS disponible en toda la flota de equipos quitanieves.

La calidad del servicio prestado se fija en función del grado de cumplimiento del plan establecido, en el cual se deben recoger todas las situaciones que tienen una probabilidad razonable de presentarse.

Autor: Diego Herreros Laguía, docente del Máster en Diseño, Construcción y Mantenimiento de Carreteras de EADIC

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