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20 de febrero de 2020 | por: Comunicación EADIC | 0 comentarios

Apertura del mercado de viajeros por ferrocarril en España

El sector ferroviario se ha considerado tradicionalmente como uno de los ejemplos de monopolio natural por sus elevados costes de implantación y el escaso, o nulo, retorno de dichas inversiones.

Ahora, el Estado era el responsable de los desarrollos ferroviarios tanto en su planificación como en su explotación.
Teniendo en cuenta lo anterior, las consideraciones como servicio público y como elemento articulador del territorio que tiene el ferrocarril, unido a su gestión pública, hacen que entre sus objetivos no se encontrase la consecución de rendimiento económico.

Esto generó una importante acumulación de deuda que hizo necesario replantearse el escenario si se pretendía mantener el ferrocarril.

En la Unión Europea, siempre a la vanguardia del sector ferroviario, se plantearon dos medidas para revertir la situación: la primera fue la desintegración vertical del sector, esto significa, separar la gestión de la infraestructura de la operación; la segunda medida fue liberalizar la operación, comenzando por las mercancías.

Ahora le ha llegado el turno a los pasajeros con lo que se completa el proceso.

Este proceso implica necesariamente un cambio de visión en la explotación de las líneas ferroviarias, los nuevos operadores tienen entre sus objetivos la rentabilidad económica de las inversiones que van a realizar.

Principalmente en material rodante, implica de manera necesaria, no atender sólo a cuestiones de servicio, sino a optimizar dichos servicios y a incluir las variables económicas en las matrices de decisión, considerándolas como elementos decisorios.

En la nueva operación ferroviaria conceptos como VAN o TIR van a ser tan importantes como carga por eje o viajeros por Km.

 

Un monopolio ferroviario al fin destruido:

Según la noticia “Fin al monopolio de Renfe: Ilsa y SNCF serán sus competidores en el AVE” de El Español, en el proceso de liberación ferroviaria, Renfe, la principal operadora ferroviaria, al fin tiene competencia, gracias a otras dos operadoras más, Ilsa (compuesta por Trenitalia y los socios de Air Nostrum) y SNCF, las cuales han generado una propuesta que, paulatinamente, se irá implementando a partir de diciembre del año 2020 y brindará a la población española beneficios para los viajes de negocios, como para aquellos que buscan ahorro económico.

Esta liberación ferroviaria parte de la división del mercado en tres formas A, B y C, de la siguiente manera:

A:  Se enfoca en un nivel de operación bastante profundo, siendo éste operado por Renfe.

B: Operada por Ilsa, esta ofrecería sus servicios abarcando el 30% de la actual operadora.

C: Este sería operado por SNCF, el cual plantea un modelo low cost, o de reducción de costes. Conservando la misma calidad de los dos anteriores.

 

En conclusión, la combinación de conocimientos técnicos y económicos que requiere el mercado implica un cambio de mentalidad enfocada en la optimización del servicio, sin olvidar la parte de articulación del territorio.

A su vez, la asignación del mercado, debido a su liberación, genera impresionantes benéficos para el transporte de las personas, puesto que poseerán una mayor libertad de decisión al momento de elegir qué medio utilizar según sus necesidades, sin mencionar que el mercado de transporte español recibirá grandes beneficios económicos por la calidad del servicio prestado a toda la población.

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Autor: Roberto Camilo García, docente del Máster en Logística y Transporte de EADIC.

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