La importancia de gestionar la Seguridad de la Información

Asegurar la información en las organizaciones actuales es algo estratégico dado el mundo, cada vez más dependiente de los datos, en el que nos encontramos. Afirmar que estos datos únicamente sean accedidos únicamente por quien han autorizado sus propietarios (confidencialidad), que no hayan sido modificados sin autorización (integridad) y que este disponibles cuando sean necesarios (disponibilidad) es ya una necesidad estratégica, no únicamente por la presión regulatoria, como puede ser la nueva regulación Europea relativa a la protección de datos, GDPR, sino por los riesgos cada vez mayores que nos encontramos al tratar la información y que podrían poner en riesgo los objetivos de las organizaciones e incluso hacerlas desaparecer.

Es por lo tanto una necesidad para las organizaciones gestionar la Seguridad de la Información, y una de las mejores maneras de hacerlo, es basarse en las buenas prácticas y requerimientos de la ISO:27001 para implementar un SGSI (Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información) e incluso certificarlo.

Si realizamos esta implantación, que será compleja y requerirá de mucho esfuerzo por parte de nuestra organización podremos garantizar que gestionamos la seguridad de nuestra información, y de nuestros socios o clientes, también llamados “stakeholders” o partes interesadas, lo que sin duda aumentara su confianza.

Un SGSI basado en la ISO:27001, tiene sus procesos para la mejora continua, como pueden ser las auditorias, ya sean internas o externas, o las métricas de eficiencia de los controles, cuyos resultados, tal y como requiere la norma deben ser revisados por la dirección; aunque no nos equivoquemos, no garantiza nuestra información, pero si garantiza que estamos trabajando en ello.

La norma se basa en la gestión de nuestros riesgos, para priorizar las acciones a tomar y cuáles son los primeros que deberemos minimizar, basándonos en la norma 27005, norma de la familia dedicada únicamente a como realizar esta gestión.

La gestión de estos riesgos es algo ya fundamental y por ende de personal formado y competente en estos temas, algo de lo que adolece el mercado.

 

Autor: Arturo Belda, docente de la Maestría en Seguridad de la Información y Continuidad de Negocio (Ciberseguridad)

 

 

Si no quieres trabajar en BIM, acabarás trabajando doble

Parafraseando un refrán que se decía antaño, al menos por estos lares, “cuando no quieres trabajar, trabajas doble”. Es aplicable a muchos ámbitos de la vida, y el caso de la implantación BIM no es una excepción.

Como sabemos desde hace tiempo, la implantación BIM en proyectos públicos será obligatorio en los próximos años. Cierto es que se ha pospuesto ya más de una vez, pero todo llega. Partiendo de esa premisa ya hay ciertos estudios y empresas, que han querido adelantarse y hacer un esfuerzo para con sus empleados formando a éstos para el día de mañana y que no les “pille el toro”. Esa visión ha conseguido que dichas corporaciones estén ya preparadas y puedan afrontar el presente con garantías. El resto, una gran mayoría por desgracia, sigue dejando la adaptación al nuevo “estándar” para luego, porque según su perspectiva errónea del devenir de las cosas, ellos “no trabajan para obras públicas y a la propiedad privada le es indiferente el tema BIM”. Craso error.

Porque si alguien está empujando al uso de esta ya no tan nueva tecnología son las empresas privadas, más que las públicas. Y éstas, las privadas, no lo están exigiendo por mero capricho, lo hacen por dinero, por ahorrar mucho dinero, al contrario de las públicas (que sino es de obligatorio cumplimiento les es indiferente. Francamente es lo que están dando a entender, porque consideran que el dinero público no es de nadie y el buen uso de éste es secundario). Y el ahorro más significativo no viene de la parte de producción, que también, sino a la hora de detectar errores en la obra antes de que éstos ocurran, vistos ya en el modelo virtual y con una medición más precisa. Porque no es lo mismo evitar un fallo antes de que se produzca (aunque esto supongo un trabajo extra en la parte de diseño) a tener que subsanar éste en plena ejecución material del edificio, donde siempre será más caro y en la mayoría de ocasiones, una solución menos eficiente.

Como decíamos, la propiedad ha exigido BIM en sus proyectos, pero sólo unos pocos entes han sabido estar a la altura y han conseguido responder al requerimiento sin problemas. Al resto les ha pillado con el pie cambiado, y como reza el título de este artículo, por no querer hacer los deberes ahora les está costando el doble. No sólo en tiempo, sino también en dinero. Porque las empresas “atrasadas” no han podido hacer frente al trabajo, o se han visto obligadas a contratar agentes externos con el coste que ello conlleva. Con lo cual se ha llegado al absurdo: se sigue trabajando en 2D, en CAD, y luego agentes externos lo “traducen” a software BIM para cumplir con la exigencias del cliente. Más tiempo (es una tarea tediosa pasar de 2D a un modelo 3D realizado en un software como Revit, porque exige de una comunicación fluida entre los operarios, el que realiza el diseño
primeramente y el que luego lo refleja con el nuevo método), y con ello, más dinero.

La parte positiva es que “no hay mal que por bien no venga” y van a ser las propias empresas “afectadas” las que van a potenciar, ahora sí, la formación de sus empleados. Lo que no hicieron por falta de pericia lo harán por escarmiento, después de haber perdido varios miles de euros.

Y con ello acabaremos con otro refrán, que también viene al caso: “más vale tarde que nunca”.

 

Autor: Antonio Méndez Martín. Docente del Máster en BIM Management.

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Objetivos del sistema de gestión ambiental

La definición de los objetivos ambientales permite a las organizaciones concretar las orientaciones definidas en su política ambiental, planificar acciones que permitan alcanzarlos, ejecutar y seguir su realización, así como su monitoreo y medición, con vistas a evaluar el grado de consecución de esos objetivos.

En consonancia con los compromisos establecidos en la política, los objetivos deben definir los resultados a alcanzar. Por definición (ISO 14001:2015) un objetivo ambiental es un “resultado a lograr, establecido por la organización y coherente con su política ambiental”. Los objetivos pueden ser definidos a nivel estratégico, táctico y operacional.

Por objetivos de nivel estratégico se entienden objetivos genéricos de alto nivel y que se aplican a toda la Organización. Los objetivos de nivel táctico y operacional pueden incluir objetivos referidos al nivel de las unidades funcionales, tales como direcciones, departamentos, divisiones, unidades de negocio u otras, así como objetivos definidos para funciones relevantes.

Los objetivos a establecer deben tener en cuenta los aspectos ambientales significativos, los requisitos legales y otros requisitos suscritos por la Organización de obligado cumplimiento. Es importante que los objetivos ambientales proporcionen una indicación clara y objetiva a las personas, debiendo comunicárselos.

Según la norma ISO 14001:2015, debe mantenerse información documentada sobre los objetivos ambientales, debiendo ser éstos:

Coherentes con la política ambiental: los objetivos albergan resultados deseados, intenciones y compromisos de la política ambiental, por lo que deben estar alineados y ser coherentes con ella, o sea, cubrir la globalidad de los compromisos y orientaciones de la política.

Medibles: debe haber un medio inequívoco para determinar si éstos han sido o no alcanzados. Los métodos de medición pueden ser cualitativos o cuantitativos. Pueden usarse los indicadores de medición determinados por la Organización como necesarios para la evaluación del desempeño que permitan evaluar también el cumplimento de los objetivos. La norma ISO 14001:2015 requiere específicamente la medición de los objetivos, si ello es posible, lo que significa que reconoce que hay situaciones en las que no es practicable definir un objetivo medible.

Monitorizados: Deben definirse plazos para la consecución de los objetivos ambientales y los mismos deben ser seguidos. El seguimiento debe ser coherente con el plazo final para su logro y con las acciones planificadas, asegurando la posibilidad de adoptar medidas cuando sean detectadas desviaciones. Los objetivos cuya consecución pueda estar asociada a inversiones estructurales (tales como instalaciones o equipos) pueden implicar plazos de realización prolongados. La Organización debe definir el seguimiento periódico que considere necesario para verificar si los objetivos están siendo alcanzados, estos deben ser coherentes con el plazo final definido.

Comunicados: los objetivos deben ser comunicados a la Organización y a las personas que trabajan bajo su control y que tienen la capacidad de influir en su alcance. En la definición de los objetivos es buena práctica que se involucren las personas responsables o que van contribuir a la consecución del resultado esperado. Así, todos los que participan en la definición de los objetivos quedan comprometidos con el fin a alcanzarlos y se potencia la motivación de las personas involucradas.

Actualizados: los objetivos ambientales deben ser coherentes con el contexto de la Organización. Siempre que existan cambios, los objetivos deben ser re-evaluados y si es necesario redefinidos para mantenerse actualizados.

Es importante que los objetivos sean realistas, es decir, soportados por una justificación aceptable basada en condiciones previsibles y por la evidencia de la asignación de recursos adecuados para alcanzarlos. En la definición de éstos, la Organización, debe basarse en un análisis de datos, para poder definir indicadores apropiados y objetivos medibles y realistas.

Cuando los objetivos son ambiciosos, pueden establecerse objetivos o “metas” intermedias y sus respectivas acciones a modo de obtener ganancias, aunque pequeñas, a lo largo del proceso de su implementación. Estas ganancias contribuyen a la motivación del equipo y, así, la mejora y alcance global del objetivo se vuelve más fácil.

Autora: María Quiñones Cabrales, docente del Máster en Gestión Integrada de la Calidad, la seguridad y el Medio Ambiente

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Tipos de electrificación ferroviaria en España

La Electrificación, es el subsistema formado por un conjunto de instalaciones con sus equipos, elementos, piezas, entre otros; que tiene como objeto suministrar la energía eléctrica necesaria para accionar el material motor ferroviario que la utiliza de una forma permanente, homogénea y fiable.

El subsistema ferroviario de electrificación comprende desde la llegada de las líneas de alta tensión de la compañía suministradora a la subestación, hasta el punto de suministro de la energía al tren, que es el pantógrafo.

En función de las tensiones de alimentación, encontramos dos sistemas claramente diferenciados que son los sistemas de alimentación en corriente continua y sistemas en corriente alterna.

 

Corriente continua

Los sistemas en corriente continua, 750 V, 1500 V y 3000 V, tienen como característica principal la necesidad de rectificar la tensión que reciben de la Compañía Suministradora para pasarla a corriente continua en los valores de tensión indicados. Los valores de tensión que reciben de la Compañía Suministradora suelen bajos y del orden de 25 kV, 45 k V o 66 kV.
Para los sistemas de corriente continua la distancia máxima entre subestaciones es del orden de 20 km. cuando la alimentación es de 3 kV, de 10 km cuando la tensión es de 1,5 kV y de 4 km aproximadamente para alimentación en 750 V.

 

Corriente Alterna

Los sistemas de corriente alterna acondicionan mediante transformadores la tensión que reciben de la Compañía Suministradora para acondicionarla a los valores de tensión que utilizan los trenes. El valor de tensión de alimentación a los trenes es normalmente 25 kV 50 Hz, aunque también en países como Alemania y su entorno se utilizan 15 kV, 16 2/3 Hz.

 

 

Tipos de catenarias

  • Corriente Continua

CA 160: Corriente continua a 3000 V apta para circular hasta 160 km/h.

CA 220: Corriente continua a 3000 V apta para circular hasta 220 km/h.

 

  • Catenaria rígida:

El sistema de catenaria rígida permite la electrificación de los túneles con gálibo reducido.

 

  • Catenaria tranviaria:

La catenaria tranviaria tiene como característica más importante el ser una catenaria ligera y presentar el mínimo impacto en el entorno. Apta para velocidades máximas de 70 km/h y la tensión de alimentación suele ser de 750 V.

 

  • Catenaria alterna:

Catenaria AVE Madrid – Sevilla 1X25KV

Catenaria EAC 350 AVE 2X25KV (resto de líneas AVE)

 

Autor: Daniel Lurueña, docente del Máster en Infraestructura Ferroviaria.

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Modelado estructural, el futuro es ahora

Después de muchos años de una grave crisis económica (prácticamente una década perdida) parece que el sector de la construcción, ahora sí, empieza a remontar tras superar las diferentes burbujas inmobiliarias que se han ido produciendo a lo largo de los últimos años (España, Chile, Brasil…). Y lo hace de manera esperanzadora, ya que muchas empresas han apostado por las nuevas tecnologías para diferenciarse de la competencia, como es el caso de las ingenierías y su apuesta por el modelado estructural.

No es tanto una apuesta (las probabilidades de fracaso son prácticamente inexistentes si la transición se hace correctamente) sino más bien una decisión ganadora de por sí, basada en datos objetivos positivos de mercados ya más maduros en cuanto a la tecnología BIM como es el caso de los países anglosajones.

Las empresas de ingeniería siempre se han caracterizado por su capacidad de innovación, y aunque las compañías pequeñas son más reticentes a los cambios, lo cierto es que los ingenieros en general apoyan esta nueva tecnología de modelado estructural, como demuestran las últimas encuestas realizadas en Gran Bretaña, por ejemplo.

Pero también avisan de que sigue faltando formación en cuanto a tecnología BIM y modelado estructural en todos los niveles. Para que la gente se comunique correctamente todos deben hablar el mismo idioma BIM, sino puede ser frustrante el ver cómo por desinformación unas empresas obstaculizan a sus trabajadores emprendedores. En una época donde cualquier sector económico es susceptible de cambios profundos de la noche a la mañana es un craso error creerse intocable (que se lo digan al lobby hotelero o a los taxistas).

Ésa es la batalla que nos toca a los empleados, formarnos y convencer de las ventajas del modelado estructural a aquellos escépticos, no porque seamos unos fanáticos de lo nuevo, que también, sino porque sabemos (no es una cuestión de intuición) que el futuro es ya ahora, y que para seguir evolucionando profesionalmente tenemos que adaptarnos. La suerte que tenemos es que la mayoría ya están convencidos.

Autor: Antonio Méndez Marín, docente del Máster en BIM Management infraestructura e ingeniería civil 

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Las cinco V del Big Data

¿Que es el BIG DATA? Cada día en todo el mundo estamos creando cerca de 2,5 quintillones de bytes de información. Es mucha información procedente de distintas fuentes, que en la ultima década se ha puesto al alcance de las organizaciones para utilizarla.  En este momento esta información tiene 4 fuentes o características principales:

  • Información libre: nos encontramos fuentes libres de información, facilitadas por organizaciones, compañías o gobiernos que son accesibles de manera libre por un usuario o una compañía. Por ejemplo datos meteorológicos, socioeconómicos, servicios públicos…

 

  • Internet of the things: En pocas palabras, dispositivos conectados a Internet enviando información en tiempo real de su estado o de su entorno. Por ejemplo móviles, vehículos, contadores de paso de vehículos en un peaje…

 

  • Smart cities: Información relativa a los servicios públicos de las ciudades organizada de manera coordinada para toma de decisiones. Por ejemplo información de accidentes de trafico, obras en la vía, eventos masivos…

 

  • Redes sociales: Esta fuente de información en tiempo real de lo que esta aconteciendo esta siendo ya utilizada por numerosas organizaciones publicas y privadas para tomar decisiones que mejoren sus productos y servicios.

 

Precisamente si hay algo que logra el Big Data es facultar a las organizaciones a anticiparse confiando, para ello, en la información que tienen a su alcance, donde los datos son ya la base que genera realmente el conocimiento en las empresas. Convertir la información en conocimiento debe ser el propósito de cualquier estrategia de Big Data.

Hablamos de las dimensiones del Big Data o las llamadas V’s del Big Data y que definen cuáles son las características que delimitan a aquellos datos que pueden ser considerados macrodatos de otros. Estas 5 V serían: Volumen, Variedad, Velocidad, Veracidad y Valor, las 5 dimensiones del Big Data.

Big Data engloba estas dimensiones y algunas más que han añadido otros autores expertos como la variabilidad, visualización y verificación. Siendo la definición más extendida de Big Data “aquel conjunto de tecnologías y procesos que están permitiendo capturar y almacenar cantidades masivas de datos de diversos orígenes y tipologías.”

Comprendiendo estas 5 dimensiones, podemos entender la complejidad de los procesos asociados al tratamiento de esta información:

Volumen

El incremento exponencial de los datos fruto de las nuevas tecnologías y la facilidad de generar datos digitales es una realidad palpable. El volumen significa gran tamaño. Así en el año 2020 se esperan que en el mundo se almacenen 35 Zettabytes. Los datos crecen, habiendo pasado ya por la era del Petabyte y posteriormente Exabyte, hasta llegar a hoy. En Twitter, por ejemplo, sólo en un día se generan 9 Terabytes de datos.

Así, el volumen delimita el concepto de datos masivos no pudiéndose almacenar nunca estos en un simple ordenador, requiriendo tecnología específica para ello. Por lo tanto apunten: no se considera Big Data datos de clientes, proveedores, personal…

 

Velocidad

El flujo de datos es masivo y constante. En el entorno del Big Data, los datos se generan y almacenan a una velocidad sin precedentes. Este gran volumen provoca que los datos queden desfasados rápidamente y que pierdan su valor cuando aparecen otros nuevos.

Las empresas, por lo tanto, deben reaccionar muy rápido para poder recopilarlos, almacenarlos y procesarlos. El reto para el área de tecnología es almacenar y gestionar grandes cantidades de datos que se generan continuamente. El resto de áreas también deben trabajar a gran velocidad para convertir esos datos en información útil antes de que pierdan su valor.

 

Variedad

Si algo caracteriza al Big Data es las distintas tipologías formatos y estructuras de los datos procediendo de fuentes muy diversas. Así el éxito de una organización dependerá en gran medida de resaltar el conocimiento que le propician los distintos tipos de datos de los que dispone.

La clasificación más tradicional divide los datos en: estructurados, no estructurados y semi estructurados. Los primeros se almacenan en bases de datos relacionales donde su longitud, denominación y formato han sido predefinidos. Ejemplos: ERP, CRM… Los no estructurados, apuntan a no tener estructura alguna predefinida y lo encontramos en imágenes, vídeos, archivos logs, audios… Y los últimos, los semiestructurados señalan a documentos con lenguaje HTML, XML o SGML es decir: “no tienen estructura fija pero contienen etiquetas y otros marcadores que ayudan a su comprensión”.

 

Veracidad

Una de las características más difíciles de cumplir en los análisis de datos es la veracidad. Eliminar los datos tomados de manera incorrecta y detectar patrones reales es todo un reto del Big Data. Si anteriormente decíamos que se trataba de almacenar la totalidad de los datos disponibles, también hay que decir, que una vez almacenados, no todos tienen la misma validez. Las múltiples variables y situaciones en las que se han tomado los datos, pueden haber provocado cambios imprevisibles que modifiquen la información. Separar el trigo de la paja es una tarea imprescindible que nos permitirá obtener un resultado con mayores probabilidades de éxito.

 

Valor

Se refiere al valor agregado obtenido por las organizaciones, lo cual se traduce en la generación de productos y servicios personalizados, es decir, al final poder generar o que el cliente realmente desea o necesita. Para ello de todos los datos recopilados deberemos identificar cuáles de los mismos nos ayudaran de mejor manera a generar ese valor agregado.

En la mayoría de los casos, con el fin de utilizar eficazmente el Big Data, debe combinarse con datos estructurados (normalmente de una base de datos relacional) de una aplicación comercial más convencional, como un ERP (Enterprise Resource Planning) o un CRM (Customer Relationship Management).

 

Autor: Julián Lara, docente en el máster en Big Data y Business Intelligence de EADIC.

La solución BIM y Tekla Structures

Avance tecnológico

El avance tecnológico no necesita anunciarse, es una realidad que se implanta con resultados que hablan por sí solos. Lo hace en todos los campos, y en el de la Arquitectura e Ingeniería lo hace con especial énfasis, ya que raya la revolución. Esta revolución tiene un nombre, “Building Information Modeling”, correspondiente a la metodología BIM.

 

La nueva metodología

Esta nueva metodología rompe con todos los esquemas tradicionales. Este punto no es del gusto de los más conservadores, ya que cambiar de método de trabajo después de años de técnica, crea casos de competencia en lugar de encontrar aliados. El tiempo es el que tuvo la última palabra y dejó ver como modelar la información daba como resultados una entrega de proyectos con una reducción notable de los tiempos de entrega y con un margen de error mínimo o nulo. La solución BIM había llegado.

 

 

El BIM por ley

Poco a poco la metodología BIM se iba haciendo hueco hasta que encontró un respaldo oficial por la ley. En muchos países se han dado cuenta del potencial y se aseguran sus resultados implantando la metodología por ley. Así, hace unos años aparecieron las primeras leyes de las primeras potencias, con las que obligaban la entrega del proyecto para obras públicas bajo la metodología BIM. En la actualidad, muchos países siguen el ejemplo y ya abarca más del 50% del radio mundial. En España, por ejemplo, entra en vigor este año 2018.

 

 

La solución BIM

La metodología BIM puede abarcar tantos programas como abanico profesional defina la trayectoria competente del usuario, pero solo unos pocos son los que harán crecer al profesional otorgando prestigio tanto para él-ella, como a la empresa que represente.
Las estructuras metálicas y el hormigón son la especialidad del software Tekla Structures, con las que define con un estudio arquitectónico y ejecuta con una ingeniería de detalle, otorgando la confianza de las principales firmas mundiales, posicionándose así en las primeras filas de las últimas vanguardias.
Bienvenidos a la nueva era tecnológica.

 

Autor: Luis Sanz López, docente de Maestría en BIM Management.

 

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Balance tras cinco años de obligatoriedad del Certificado energético

Se han cumplido cinco años desde la entrada en vigor del “Real Decreto por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios”.

El Real Decreto 235/2013 entró en vigor en junio de 2013, como una obligación derivada de la normativa europea. En él se establecía la obligación al promotor o propietario de una vivienda o local en régimen de venta o alquiler, a disponer del certificado de eficiencia energética o certificado energético.

El certificado es el resultado de un proceso de calificación energética, llevado a cabo por un técnico cualificado, mediante la utilización de programas informáticos, que recogen los datos de la envolvente e instalaciones del edificio.

De ellos se obtiene un valor que expresa la eficiencia energética del mismo mediante unos indicadores, que en el caso de España son el consumo de energía en kWh/m2 año y las emisiones de Kg CO2/m2 año, y que se sitúan en una escala de la A a la G (de más a menos eficiente). Estos valores quedan reflejados gráficamente en la Etiqueta energética emitida por el organismo competente para el registro del certificado energético en cada Comunidad Autónoma.

 

Tras cinco años de la entrada en vigor de la normativa, se han realizado más de 3 millones de certificados energéticos, en su mayoría de edificios existentes al haber disminuido el volumen de obra nueva. Mientras que en estas nuevas viviendas, debido a las exigencias del Código Técnico de la Edificación en eficiencia energética, el resultado es de calificaciones más altas (las categorías A, B y C ya suponen más de la mitad del total) no ocurre así en el parque construido con anterioridad al CTE, donde la letra predominante es la E en la mayoría de las regiones.

Aunque después del tiempo transcurrido hay más concienciación, todavía hay muchas reticencias y desconocimiento al respecto del certificado, en lugar de ser un elemento más a tener en cuenta a la hora de elegir una vivienda, puesto que su calificación energética nos va a determinar el gasto anual en calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria, pudiendo llegar a ser el doble de la media en las viviendas con peores calificaciones.

El hecho de que las subvenciones destinadas a la eficiencia energética exijan que las obras propuestas objeto de la ayuda pública suban la calificación del inmueble, hace que la ciudadanía tome más conciencia de las medidas de mejora que se proponen en los certificados de edificios existentes, como pueden ser las que se proponen con más asiduidad en los certificados para mejorar su calificación energética:

  • Inclusión o aumento de aislamiento térmico en la envolvente térmica (fachadas, cubiertas y suelos).
  • Mejora de huecos (carpinterías y vidrios).
  • Eliminación de puentes térmicos.
  • Introducción de energías renovables para calefacción/aire acondicionado y agua caliente sanitaria.

En las páginas web del Ministerio para la transición ecológica y la del IDAE (Instituto para la diversificación y el ahorro de energía) se puede obtener más información relativa a la certificación energética, así como los programas de calificación energética, entre los que se encuentran algunos nuevos programas reconocidos.

 

Autora: Sara Picazo Pradillo. Docente del Máster en Energías Renovables y Eficiencia Energética de EADIC

 

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Mantenimiento y conservación de presas

Además de las observaciones estructurales que se deben llevar a cabo en las labores de vigilancia de las presas; los elementos electromecánicos, hidráulicos (compuertas y válvulas) y eléctricos precisan de mantenimiento y conservación sistemáticos, para estar seguros de su correcto funcionamiento.

En todos los aspectos relacionados con la conservación y el mantenimiento son esenciales las labores vinculadas a los órganos de desagüe, dada la importancia de éstos en la explotación de la presa y en su seguridad, tanto en situación ordinaria como en avenidas.

Por otro lado, también se deben de mantener y conservar adecuadamente los instrumentos de auscultación, tales como péndulos, aforadores, piezómetros, etc. de tal forma que las mediciones que se hacen de estos dispositivos en la presa sean fiables y se pueda evaluar correctamente la seguridad de la infraestructura.

Aliviadero con compuertas, desagüe de fondo y tomas de la presa de Forcadas (A Coruña) / AUGAS DE GALICIA

 

Las labores de mantenimiento y conservación deben contemplar tanto la fase de prevención como la fase de corrección de las deficiencias observadas.

– El mantenimiento preventivo está vinculado a actuaciones ya planificadas y orientadas a la prevención del fallo de un elemento antes de que éste ocurra.
– El mantenimiento correctivo es consecuencia de las deficiencias observadas en el preventivo. Consiste en llevar a cabo las reparaciones necesarias para que el funcionamiento de todos los elementos de la presa sea el adecuado y garantizar así la seguridad de la presa.

El mantenimiento permite prever averías pasando las correspondientes revisiones y emitiendo las instrucciones adecuadas para el buen funcionamiento de la presa. Todo ello orientado a garantizar la seguridad de las personas y a alargar la vida útil de la infraestructura hidráulica.

 

El mantenimiento de presas en España

En España, debido a la peculiar climatología de la península ibérica, que origina un régimen de precipitaciones muy irregular en el tiempo y en el espacio, ha sido tradicional la construcción de presas y embalses.

De hecho, en la actualidad el total de grandes presas construidas en España supera la cifra de 1.300, lo que nos convierte en el país europeo con más obras hidráulicas de este tipo, con una densidad de 2,4 presas por 1.000 km2, y unas 30 presas por cada millón de habitantes.

A este importante número de grandes presas en explotación se le añade el progresivo envejecimiento técnico y estructural de las mismas ya que la mayor parte de ellas fueron construidas entre 1950 y 1990, situándose su edad media en los 45 años. Además, más del 50% tienen más de 50 años.

presas espana

Número de presas en España por año de construcción / SPANCOLD

 

Por lo tanto, la desaceleración de la construcción de nuevas obras hidráulicas en las últimas décadas ha dado paso a una nueva etapa de explotación y gestión de la seguridad, y, consecuencia de ello, el capítulo presupuestario relativo al mantenimiento y conservación se ha incrementado notablemente en comparación con el correspondiente a la construcción de presas nuevas.

Además, la mejora de métodos y equipos empleados en el mantenimiento de las presas se ha ido perfeccionando en los últimos años y ello ha propiciado la detección más eficaz de los daños existentes en estas infraestructuras y la necesidad de actuaciones de reparación y rehabilitación de estas infraestructuras.

 

El coste del mantenimiento y conservación de presas

La necesidad de contar con un programa de mantenimiento anual que garantice la seguridad de las presas y su continuidad en el tiempo tiene un coste asociado.

El Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas, recoge en el artículo 114 el canon de regulación y tarifa de utilización del agua, donde se indica:

“1. Los beneficiados por las obras de regulación de las aguas superficiales o subterráneas, financiadas total o parcialmente con cargo al Estado, satisfarán un canon de regulación destinado a compensar los costes de la inversión que soporte la Administración estatal y atender los gastos de explotación y conservación de tales obras.

2. Los beneficiados por otras obras hidráulicas específicas financiadas total o parcialmente a cargo del Estado, incluidas las de corrección del deterioro del dominio público hidráulico, derivado de su utilización, satisfarán por la disponibilidad o uso del agua una exacción denominada «tarifa de utilización del agua», destinada a compensar los costes de inversión que soporte la Administración estatal y a atender a los gastos de explotación y conservación de tales obras,…”

Por lo tanto, la repercusión de los costes de las inversiones y de los gastos de explotación y mantenimiento y conservación de las obras en los beneficiarios de una presa está regulada en la Ley de Aguas.

En el año 2006 se realizó una estimación del valor total del agua embalsada y gestionada a partir de grandes presas en España, en el marco de la elaboración del Documento base del estado del arte de la conservación de infraestructuras en España, desarrollado por la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) y PricewaterhouseCoopers (PwC), con el siguiente resultado:

Valor del agua de los embalses en España según su uso / ACEX

 

Como se puede observar, las aportaciones más importantes son las correspondientes a los usos hidroeléctricos y de abastecimiento, mientras que la correspondiente a riegos es mucho menor. En total, el valor del agua de los embalses se estima en 4.598 millones de euros.

En cuanto a los gastos relativos al mantenimiento y conservación, indicar que en los últimos años el Ministerio de Medio Ambiente (actualmente Ministerio para la Transición Ecológica) ha puesto en marcha un importante programa de seguridad de presas que cubre un período de cuatro años, que incluye:

• Un plan para la conservación y mantenimiento de 229 presas estatales con un presupuesto superior a 30.000.000 € anuales.

• Un programa para la adecuación de las presas existentes a la normativa de seguridad vigente (con un presupuesto medio de 80.000.000 €/año en el periodo).

• Un programa para la implantación de los planes de emergencia de las presas del estado (16.000.000 € de presupuesto anual medio).

Si nos ceñimos a las partidas de mantenimiento y conservación, las partidas asignadas al plan para la conservación y mantenimiento de 30.000.000 € anuales supondrían 130.000 € anuales por cada presa, lo cual supone un coste bastante moderado si lo comparamos con el coste de otras infraestructuras públicas.

Extrapolando este coste a las más de 1.300 presas que existen en España, el coste total del mantenimiento y conservación en España sería de unos 170 millones de euros anuales, que viene a ser la tercera parte de lo que invierte el Estado en mantenimiento de carreteras, que se estima en unos 600 millones de euros al año.

En conclusión, es necesario establecer presupuestos adecuados para el mantenimiento y conservación de presas, dado el importante número de grandes presas en explotación que existen en España, su progresivo envejecimiento técnico y estructural y el valor que representa el agua embalsada en relación a los usos a los que han sido destinadas.

Enlaces de interés:

http://www.mapama.gob.es/es/agua/temas/seguridad-de-presas-y-embalses/

https://www.aecarretera.com/servicios/servicios-al-socio/promocion-y-defensa-de-la-carretera/posicionamiento-institucional/1520-documento-base-del-estado-del-arte-de-la-conservacion-de-infraestructuras-en-espana

Autora: Olalla Mosquera Barreiro, docente del Máster en Diseño, Construcción y Explotación de Obras Hidráulicas

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Conoce España con EADIC y sus Programas Internacionales de Inmersión

La Escuela Técnica EADIC, estará realizando en España los Programas Internacionales de Inmersión en Empresas y Grandes Proyectos en su edición 2019, una experiencia presencial única que abarca los sectores de Obras Hidráulicas, Energías Renovables, Ferrocarriles, Autopistas y Carreteras, BIM y Cálculo de Estructura y Obra Civil.

Los Programas Internacionales de Inmersión en empresas y grandes proyectos han sido concebidos como un complemento presencial, que otorga a los asistentes la posibilidad de conocer de primera mano la realidad del sector dentro del panorama europeo y mundial.

La iniciativa, se traduce en una oportunidad enriquecedora para intercambiar conocimientos y puntos de vista con profesionales de diferentes partes del mundo, al mismo tiempo de potenciar una red de contactos internacionales, constituyéndola como una experiencia única de transferencia de conocimiento.

Estos programas, que constan de dos semanas y tendrán lugar en las ciudades más importantes de España (Madrid, Barcelona, Bilbao y Zaragoza),  permitirán a los alumnos acercarse a las novedades y vanguardia tecnológica dentro del sector en el mercado internacional.

Los asistentes además de conocer España desde un punto de vista más sectorial y adaptado a sus necesidades laborales, tendrán la oportunidad de conseguir certificados profesionales que reforzarán su perfil de cara al mercado laboral al finalizar del programa.

EADIC apuesta por una formación continua y por la extensión de la relación con nuestros alumnos más allá de la obtención de su título, con una oferta temática adaptada a diferentes profesionales del área de la ingeniería, arquitectura y construcción:

Programa Internacional de Inmersión en Empresas y Grandes Proyectos de:

 

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