Comunidad

01 de febrero de 2016 | por: Equipo Comunicación | 0 comentarios

La seguridad vial, piedra angular de la movilidad sostenible

No existe movilidad sostenible, un término muy de moda, sin Seguridad Vial, es decir, la movilidad, para ser sostenible, requiere ser segura, de donde nace el término Movilidad Segura Sostenible o Seguridad Sostenible.

movilidad sostenible

Las repercusiones mundiales de salud pública y las implicaciones económicas de la accidentalidad vial asciende hasta un 3% del PIB de determinados países, cebándose la mortalidad en hasta un 90% en colectivos vulnerables como peatones y ciclistas, tal y como expresan los distintos indicadores y tasas de los organismos internacionales.

El enfoque para lograrlo no puede centrarse únicamente en el factor vía, ni en el factor vehículo, ni en el factor conductor por separado, sino que trata de integrarlos, conjuntamente con el concepto de Gestión de la Movilidad desde un enfoque holístico que incluye todos los modos de transporte y la coordinación entre ellos en aras de un sistema de transporte sostenible (eficiente y seguro).

movilidad sostenible

La Seguridad Vial no sucede de modo accidental o espontáneo sino que es fundamental “inducirla y gestionarla”, para lo cual se requiere del apoyo de la clase política y de una actividad concertada y sostenida de los diversos sectores, es decir un plan integral para su gestión, soportado por representantes de alto nivel sociopolítico y económico capaces de encajar y persuadir a la sociedad y a agentes económicos.

Sin embargo, es fundamental que exista un sustrato de técnicos especializados en Seguridad Vial capaces de dotar de este enfoque desde distintos ámbitos de actuación como son la educación, la comunicación, la sanidad, y obviamente la Ingeniería Civil, la Ingeniería de Tráfico, y la Economía. Sin este sustrato de técnicos que proporcionen una visión transversal y completa de la Seguridad Vial con conocimientos y perspectiva sobre el problema y su transcendencia, será lento y costoso alcanzar las metas deseadas de triple cero (Cero Lesionados, Cero Emisiones y Cero Congestión).

La utilización del término azar que hace Baker es en la actualidad rechazada por buena parte de investigadores y profesionales del campo de la seguridad vial por las connotaciones de imprevisible o ‘no prevenible’ que conlleva, lo cual coincide con la creencia muy generalizada en la población de que los accidentes son una cuestión de suerte y que no se pueden evitar.

Es fundamental llevar a cabo análisis macroscópicos a nivel estadístico y epidemiológico, y análisis microscópicos del hecho físico, mecánico y fisiológico que supone el accidente de tráfico analizándose cada una de sus fases. Estos conceptos son básicos a la hora de planificar cualquier acción de seguridad vial en un colectivo, entendiendo los fenómenos y procesos que subyacen y como se desencadena el accidente.

Son muchos y complejos los factores que se encuentran implicados en un accidente, por ello, el curso repasa los factores que desembocan en un accidente surgen dentro de la compleja red de interacciones entre el vehículo, la vía, el estado de la señalización, la normativa, la gestión de la seguridad, la supervisión policial y, finalmente, el comportamiento del conductor y la situación de sus capacidades psicofísicas.

A pesar de que las víctimas de tráfico son de millones cada año y las de terrorismo abismalmente menos, nada tiene que ver la repercusión y vuelco social que provocan unas y otras. Cada asesinato o atentado terrorista genera una indignación moral colectiva acompañada de contundentes declaraciones de condena, mientras que en las de tráfico, existe una fría información pública y aceptación generalizada, existiendo sin embargo un inmenso dolor privado y oculto.

A fin de seleccionar soluciones estratégicas y/o operativas óptimas para atajar cualquier problemática de movilidad segura, al igual que en otras disciplinas, resulta vital conocer el coste externo asociado a la accidentalidad de modo que sea posible seleccionar soluciones costo-efectivas.

movilidad sostenible

A diferencia de otras disciplinas donde los costes son únicamente materiales o temporales, o en última instancia, de conversión directa o semi-directa a la monetarización, en el caso de la Seguridad Vial, la valoración económica de los costes no es directa, sino que existen distintos métodos a fin de estimarlos, siendo por citar alguno, el de “disposición al pago” el que parece imponerse en países desarrollados.

El fenómeno de la accidentalidad viaria, es de extrema importancia para la sostenibilidad de una sociedad y a la vez de una transversalidad tal que hace que agentes y organismos de muy diversa índole se encuentren implicados en él (ej. Responsables de educación, sanidad, industria, obras públicas, medio ambiente, etc).

De igual modo, existen distintas ópticas y perspectivas desde las que analizar y diagnosticar un mismo problema de Seguridad Vial. Por ello, en función el grado de desarrollo de un país, existen múltiples registros, fuentes de información y bases de datos que pueden alimentar un análisis, que será tanto más rico cuanta más información relevante incluya.

Desde el punto de vista ingenieril, tanto civil como de tráfico, conocerlos sistemas de análisis, seguimiento y tratamiento de los puntos y/o tramos sensibles de la red viaria(no siempre por motivos geométricos, del pavimento, balizamiento, señalización, etc…, es decir, no siempre atribuible a la vía), es fundamental para acometer las actuaciones físicas relacionadas con la vía y la interacción vía-vehículo y vía-conductor.

Una definición de Punto Negro, Punto Rojo, Tramo de Concentración de Accidentes, Tramo de Alto Potencial de Mejora, o cualquier otra definición fundamentada en criterios objetivos que combinen distintas cifras de variables independientes relacionadas con la movilidad (exposición al riesgo) y la accidentalidad (accidentes, muertos, heridos) que permita identificar puntos/tramos sensibles de la vía (insostenibles) y posteriormente alcanzar una priorización y definición de las actuaciones, es la herramienta básica que cualquier Administración o Gestora de tráfico y/o infraestructura debe manejar.

movilidad sostenible

En estas actuaciones a considerar, cada vez tienen simultáneamente más peso e influencia y menos coste económico, los conocidos elementos de Vehículo Conectado, o las comunicaciones V2V (Vehicle to Vehicle), o V2I (Vehicle to Infrastructure), que permiten interconectar los 3 ingredientes fundamentales del tráfico y la seguridad vial, las 3 variables independientes que conjugados producen un resultado en la seguridad vial y el estado del tráfico, teniendo este último una influencia directa sobre la seguridad y la fluidez de la circulación.

Pedro Tomás Martínez, profesor del Máster Internacional en Tráfico, Transportes y Seguridad Vial

Máster Internacional en Tráfico, Transportes y Seguridad Vial

Comentarios

EADIC Blog